Caza de brujas en la ruta: el insólito freno a Máximo Kirchner
El diputado nacional fue retendido durante dos horas en el ingreso a la provincia por un pedido de secuestro vencido que figuraba en la base de datos policial. Tras dar negativo en el test de alcoholemia y confirmarse que la resolución del juez Ercolini en la causa Hotesur ya no estaba vigente, pudo continuar su viaje a San Juan.
Dos horas varado a la vera de la ruta, un despliegue policial basado en sistemas judiciales desactualizados y una rápida ola de rumores mediáticos que hablaban de “detenciones” y “secuestros”. El diputado nacional Máximo Kirchner protagonizó este miércoles un insólito episodio en el cruce de Justo Daract, San Luis, cuando fue interceptado por la Policía provincial mientras se dirigía en su automóvil hacia la provincia de San Juan.
El procedimiento se desencadenó cuando los efectivos consultaron la patente del vehículo —un modelo 2007 de uso cotidiano del legislador— y el sistema provincial arrojó una alerta roja: un antiguo oficio de secuestro firmado por el juez federal Julián Ercolini en el marco del expediente 11.352/2014, correspondiente a la causa Hotesur.

Sin embargo, la medida judicial ya había quedado sin efecto tiempo atrás. El fallo del tribunal competente no había sido actualizado en los registros informáticos de las fuerzas puntanas, lo que derivó en la retención preventiva del dirigente de La Cámpora al costado del camino mientras se cursaban los pedidos de aclaración a la Justicia Federal.
De la orden de Ercolini al bochorno informático
El documento que encendió las alarmas de la policía local se remonta a las etapas iniciales de la investigación patrimonial por Hotesur, donde Ercolini ordenó el embargo y secuestro preventivo de una flota de vehículos pertenecientes a Cristina Fernández de Kirchner, Máximo Kirchner, Lázaro Báez y diversas sociedades involucradas en el expediente.

Pese a que dicha resolución fue levantada en la causa, la falta de depuración de las bases de datos policiales provocó la demora:
- Inconsistencia de registros: El vehículo circulaba habitualmente por la Ciudad de Buenos Aires, el conurbano bonaerense y rutas nacionales hacia La Rioja y Mar del Plata sin registrar jamás un impedimento de tránsito.
- Confirmación federal: Tras más de una hora de gestiones con el Tribunal Oral Federal N° 8 y las autoridades de Comodoro Py, la Policía de San Luis recibió la notificación oficial de que el pedido de secuestro carecía de vigencia actual.
- Control de alcoholemia: Durante el tiempo de espera, los efectivos le realizaron un test de alcoholemia al diputado, el cual dio resultado negativo (0,0 g/l).
Versiones encontradas y opereta de prensa
A los pocos minutos de iniciado el operativo, portales locales y nacionales difundieron versiones apresuradas que aseguraban que el legislador había sido “detenido” y su camioneta “incautada” de manera definitiva. La confusión se vio alimentada porque, el día anterior, la misma policía provincial había localizado en la zona otro vehículo efectivamente alcanzado por requerimientos judiciales activos.
Una vez subsanado el error de carga en el sistema informático, la policía dio por finalizado el procedimiento y permitió que Kirchner continuara su recorrido hacia San Juan, donde mantiene agendada una reunión política con el senador nacional y exgobernador Sergio Uñac.
“Siguen intentando disciplinarnos”
Tras la resolución del episodio, el propio Máximo Kirchner difundió un comunicado donde relató lo sucedido y apuntó contra el uso político de la burocracia judicial:
“Como cada vez que recorro el país, hoy me subí al auto modelo 2007 que uso habitualmente para ir a San Juan a una serie de actividades. En un control de ruta me demoraron porque el auto tenía un supuesto pedido de captura del juez Ercolini. También me hicieron control de alcoholemia, lo que celebro y dio negativo. Esperé a disposición para que aclaren el entuerto. Mientras rematan el país, la policía, la justicia y andá a saber quiénes más siguen intentando disciplinarnos. No es la primera vez que lo intentan, no va a ser la última; no se cansan, nosotros tampoco”.
